Se dará una respuesta integral el 3 de abril, en tanto las negociaciones entre la Secretaría de Economía y el Departamento de Comercio continúan

El gobierno de México buscará un trato preferencial en la aplicación de aranceles del 25% a la importación de vehículos y autopartes anunciado ayer por el gobierno de Estados Unidos, informó la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Ello, para proteger, tanto los empleos como la actividad económica del país, destacó por su parte el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón en transmisión remota desde Washington en la conferencia matutina de Palacio Nacional.
Aunque la medida anunciada y publicada ayer por Donald Trump otorga descuentos a México en productos que cumplan con componentes estadounidenses, Sheinbaum resaltó que debido a la integración de la industria automotriz entre ambos países, es necesario que se alcancen acuerdos para cuidar la economía y los empleos.
La mandataria indicó que previo al 2 de abril, cuando Estados Unidos anunciará su política arancelaria a nivel global, el gobierno mexicano continuará las negociaciones con la administración de ese país para minimizar los efectos negativos en el sector automotriz.
"Nosotros vamos a dar una respuesta integral a lo que se anunció de acero y aluminio, lo que se anuncia hoy de automóviles y lo que van a anunciar el 2 de abril. No queremos dar una respuesta a cada tema por separado, sino realmente una respuesta integral", afirmó.
Y aclaró que eso “no quiere decir que el 3 de abril se cierran los trabajos con Estados Unidos. Están abiertas las puertas para las pláticas”.
Al reiterar que en el T-MEC no debe haber aranceles, la presidenta Sheinbaum destacó que, a diferencia de otros países, México tiene espacios para la comunicación y acuerdos con el gobierno de Trump.
“Hay espacios de plática, de colaboración, de negociación. Yo creo que somos el único país que tiene este nivel de comunicación con el gobierno de los Estados Unidos, no solamente o particularmente con el secretario de comercio”, precisó.
Señaló que ya se solicitaron reuniones con directivos globales de la industria automotriz para evaluar el impacto de los aranceles, pero sostuvo que México es actualmente el que tiene el mayor diálogo con Estados Unidos, por lo que confió en lograr los acuerdos necesarios.
"La industria automotriz mexicana tiene una integración muy alta con Estados Unidos, por lo que nuestro trabajo es defender los empleos y el fortalecimiento de esa industria", agregó la presidenta Sheinbaum Pardo.
Ruta de negociación
Marcelo Ebrard, secretario de Economía, explicó que México ha sostenido seis reuniones con el Departamento de Comercio de Estados Unidos y la Oficina del Representante Comercial de ese país para garantizar que los vehículos fabricados en territorio mexicano reciban consideraciones similares a las piezas estadounidenses.
"Lo que estamos buscando es que sea el vehículo completo, no solo las partes fabricadas en Estados Unidos, ya que la mayoría de las empresas automotrices en México son de capital estadounidense", detalló.
Ebrard señaló que la estrategia de negociación con Estados Unidos se centra en tres puntos principales.
El primero es que México busca que se reconozca el alto grado de integración de la industria automotriz en Norteamérica, lo que beneficiaría a los fabricantes y evitaría afectaciones al comercio bilateral.
En segundo lugar, dijo, se negocia la posibilidad de ampliar las excepciones arancelarias a ciertos vehículos ensamblados en México que cumplan con los requisitos de contenido regional establecidos en el T-MEC.
Y en tercer lugar, el gobierno mexicano argumenta que la imposición de aranceles afectaría tanto a empresas estadounidenses como a trabajadores en México, por lo que busca acuerdos que preserven la inversión y el empleo en ambos países.
Será el 3 de abril, un día después del anuncio de la política arancelaria estadounidense, cuando México de a conocer su postura, con base en el impacto que esta tenga para el país.