El dictamen que prohíbe las corridas de toros como han sido hasta ahora fue aprobado en lo general y particular por la mayoría de diputados; solo Pedro Haces votó en contra

El dictamen que prohíbe las corridas de toros con violencia fue aprobado en lo general y lo particular los artículos no reservados con 61 votos a favor y 1 en contra.
El proyecto aprobado considera festejos sin violencia, con el objetivo de proteger la integridad y dignidad de los animales en novilladas, rejoneo, becerradas, festivales taurinos y tientas. Solo el diputado taurino Pedro Haces votó en contra.
En la sesión que inició pasadas las 8:00 horas en el recinto de Donceles, los diputados capitalinos expusieron sus posturas a favor y en contra de la reforma que provino de una iniciativa ciudadana que tuvo 27 mil firmas de respaldo y a la que se sumó la propuesta de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, de “toros sin sangre”.
La iniciativa fue avalada con algunas modificaciones como que las acciones de toreros y rejoneadores deben ejecutarse sin causar lesiones al animal y se prohíbe el uso del rejón, el cual se incluye entre los objetos punzocortantes que pueden herir y causar muerte al animal.
La discusión continúa para desahogar los artículos reservados, en conformidad con lo dispuesto en el artículo 136 del Reglamento del Congreso de CDMX.
Puntos clave de la reforma
La iniciativa propuesta de la jefa de Gobierno capitalina establece 7 puntos principales que son prohibir las corridas de toros que impliquen violencia; crear la figura jurídica del "Espectáculo Taurino Libre de Violencia”; prohibir la muerte del toro dentro y fuera de la plaza; protección de la integridad física de los toros y prohibición del maltrato dentro y fuera del espectáculo.
Así como prohibición del uso de objetos punzantes que provoquen heridas, lastimaduras o la muerte del animal; protección de los cuernos del toro para evitar lastimaduras a otros animales o personas, limitación de tiempo a 10 minutos por toro y un máximo de 30 minutos por espectáculo.
Protestan taurinos
Previo a la discusión en el Congreso, un grupo de manifestantes taurinos, entre ellos empresarios, matadores y ganaderos a favor de las corridas de toros, se congregó en las inmediaciones de la sede del Congreso capitalino para protestar contra la reforma, reclamando que muchas personas dependen económicamente de la fiesta taurina.
Ante conatos de violencia, la policía capitalina blindó las inmediaciones del recinto y cerró el acceso a las calles aledañas a la sede de Donceles, en el Centro Histórico, para mantener el orden.
Grupos de tauromaquia defendieron las corridas de toros al señalar que después del futbol son de los eventos con mayor asistencia por ende de una mayor derrama económica.