Autos en la CDMX deben o no traer portaplacas ¡Evita ser multado!

Si usas protectores o cubres los datos de tu placa, podrías enfrentar una multa de más de 2 mil pesos y el carro puede ser llevado al corralón

Redacción
Fecha
Portaplacas
FOTO: VICTORIA VALTIERRA/CUARTOSCURO.COM

Los automovilistas de la Ciudad de México deben de estar prevenidos y verificar que su portaplacas no obstruya la vista de su placa o cubra alguno de sus elementos, de lo contrario, pueden hacerse acreedores a una multa de hasta 2 mil 262 pesos e incluso que les lleguen a retirar su placa.

Y es que como parte del programa “Salvando vidas”, la secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC) está revisando las placas de los coches para que no estén cubiertas las letras, alguna calcomanía o los códigos QR de estas.

Lo anterior con base en el artículo 45 fracción 1 inciso b del Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México que establece que todas las placas de circulación deben estar bien colocadas, visibles y sin ningún objeto que dificulte su lectura. 

El secretario de Seguridad de la capital, Pablo Vázquez Camacho, aclaró que esta medida ayuda a dar seguimiento a personas vinculadas con el crimen organizado o que cometieron algún delito, así como la sanción de vehículos que ponen en riesgo a la ciudadanía, como ir en exceso de velocidad o invadir ciclovías o carriles exclusivos del Metrobús. 

 

 

Es importante aclarar que no habrá tolerancia con vehículos oficiales, incluyendo patrullas y motocicletas de la propia secretaría de seguridad que no cumplan cabalmente con la medida”, comentó Vázquez Camacho. 

El funcionario invita a toda la ciudadanía a respetar el reglamento de tránsito, “es por la seguridad de todas y todos”, aclaró.

En conclusión, los portaplacas sí se podrán utilizar, pero asegúrate que no cubran los dígitos de la placa, ni la entidad de donde es el vehículo, además no deben de estar tapados los números ni estar alterados. 

Las multas podrán ser de hasta 2 mil 262 pesos y el carro puede ser llevado al corralón, dependiendo la gravedad de la infracción cometida.